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Me parece interesante el artículo escrito por Pablo Lorenzini a La Nación.


Estimado Adolfo:

Cuánta agua ha pasado debajo del puente y yo sí que sé de puentes desde que nos encontrábamos en Coyhaique en los años noventa, para debatir de diferentes tópicos de tu región y del país. Aquellas inolvidables juntas del PDC, en las cuales me presentaste a Jaime Mulet y otros futuros líderes de nuestro querido partido, los discursos de Waldo Mora, Juan Bustamente, David Herrera y Rafael Moreno, entre otros.

Aquella larga noche en que terminaban las elecciones municipales del año 2004, con grandes resultados para la DC, y yo te proclamé en un programa televisivo como el candidato presidencial de nuestra coalición. O cuando me felicitaste por mi investidura de presidente de la Cámara de Diputados. En fin, tantos recuerdos.

Y ahora el presente. Hemos impulsado juntos tantas ideas. ¿Recuerdas la presión que le pusimos al sistema por el caso Chispitas? ¿Y la concentración económica, especialmente la bancaria, donde Ramón Briones tan bien nos asesoraba? ¿Y los cambios al sistema de elecciones que nos preparaba Hernán Bosselin? O las sutilezas de Enzo Pistaccio; las ideas para la potenciación familiar que impulsaba Laura Albornoz; el empuje de Marcelo Ortiz y el posicionamiento paulatino de Alejandra Sepúlveda. O el fallecimiento de Pedro Araya, gran alcalde de Antofagasta. Para qué seguir. Hoy todo es diferente, y creo humildemente que algo pasó que te desvió de las metas que tú mismo nos mencionabas con tanta pasión. Recuerdo aquel diciembre de 2004, hace tres años, cuando denuncié lo sucedido con el Puente Loncomilla y desde La Moneda te presionaban para que yo renunciara. Tú me dijiste: "Pablo, puedo compartir contigo tu molestia y tu defensa de tus electores de la región maulina, pero el partido es más grande. Para tranquilidad de la Concertación, y como líder de la Democracia Cristiana a la que perteneces y que te respaldó para ser presidente de la Cámara, debo pedirte que renuncies, para facilitar el trabajo concertacionista, y continúes tus reclamos ya no desde la testera, sino que como un diputado más".

Sí, el partido es más grande que cualquiera de sus militantes. Así lo entendí y, aunque me dolió, seguí tu consejo y renuncié. Pero seguí dentro de la DC, luchando para darle un tinte más solidario a nuestras acciones. Seguimos reclamando un cambio al modelo económico y solicitando se fueran los "pillines" que estaban, y aún están, al interior de la coalición.

Como ves, Adolfo, en eso nada ha cambiado. Pero tú sí has cambiado. Ahora me dices que no represento mucho. Y pese a que es cierto que la Tercera Vía que lidero tiene un respaldo partidario levemente superior al 5%, soy consejero nacional desde hace más de diez años, y he sido además presidente regional, vicepresidente del partido y jefe de bancada. Y tú me enviaste a Italia y México a representar al PDC. Quizá valgo menos que tú, senador, pero mis electores dicen que para ellos sí valgo: de un 25% en la primera elección he pasado a un 32% en la segunda y a un 38% en la tercera, con más de 27 mil votos. Más del doble que los tuyos, ex camarada.


Como dice la canción, ¿qué pasó, Adolfo? ¿Te asesoraron mal? ¿Qué fantasía te alejó de nuestras ilusiones? ¿Quieres dejar tus amigos de lado?

Te echaremos de menos. Tu voluntad y pasión son necesarias en la DC, pero desde adentro. La diferencia entre nosotros es que yo seguiré luchando y protestando, pero desde dentro del círculo. Quizás en el borde, cierto, pero en el borde interno, en el borde concertacionista. Y tú has preferido el borde externo, aquel que lentamente se diluirá, y hará que tus ideas pierdan fuerza y que no sirvan para cambiar ese Chile para mejor. Tus amigos verán si te son leales, pero muchos de ellos ya han expresado que no te seguirán y los otros lo piensan demasiado.

No te sentirás cómodo con tus nuevos amigos de ruta.

Y no porque ellos no sean capaces, sino porque tus amigos se quedarán acá y, como dijo Bosselin, intentarán representar desde dentro tus ideales. Pero no serás tú, y eso lo hará diferente. No debiste abandonar; a veces se es mayoría, como tú lo fuiste, y a veces se es minoría, como lo soy yo ahora. Pero eso sólo debe motivarnos a seguir impulsando lo que creemos, pero desde dentro, sin excluirnos. La inviolabilidad parlamentaria es un hecho y por ello puedes votar en conciencia lo que estimes. Ahí no estuvo el fallo. Pero sí en tus comentarios agresivos hacia una directiva que representa a casi todos los militantes. Ahí les faltaste el respeto. La corrupción no es nuestro norte, porque de haberlos siempre los habrá, pero hablaste, estimado Adolfo, en general, incluyendo a todos. No pues, tú siempre fuiste justo y, aunque casi tan apasionado como quien suscribe, tu experiencia y habilidad te hicieron triunfar hasta que, no sé si el ego, los halagos, o quizás el orgullo, no te permitieron disculparte. Ahí se acabó.

Espero que tus compañeros de ruta sigan en el partido porque, como nos unen muchos de tus postulados, estaremos juntos en las discusiones y debates. Pero reconociendo que siempre la falange estará por encima de todo y que nunca osaría hacerle daño como tú mismo me lo dijiste. Adolfo: el partido, ese que contribuiste a crear y fortalecer, necesita que no lo ataques, que no lo manches, que discrepes pero con lealtad, esa que muchos no tendrán contigo.

Como dice la hinchada, que te vaya bien, Adolfo, que recuperes el equilibrio. Acá estaremos, ordenados con nuestra candidata presidencial, Soledad Alvear, y en la Tercera Vía nos acordaremos de ti cuando, seguramente, compitamos en las internas de abril. Es una lástima, pero tú lo decidiste. Ojalá no te pierdas en el bosque de la política aislada con el actual sistema electoral, pero quedamos algunos que creemos que aún podemos cambiar la forma de hacer política desde nuestro querido partido, la Democracia Cristiana. Un partido leal, fuerte, humano y sobre todo respetuoso, donde la ropa sucia la lavamos en casa


Señor Director:

Belisario Velasco ha renunciado al Ministerio del Interior. Deja así su puesto el Ministro más “transversal” de los partidos de la Concertación excepto en el propio, la Democracia Cristiana, que por una parte respalda al ministro saliente y que por otra, según la información entregada por prensa y por declaraciones de los más férreos defensores de su gestión, trata de instalar a un miembro del partido más afín a la línea de su directiva, algo que al parecer Velasco no respondía.

Lamentable, además, es su salida del gobierno. La presidenta Bachelet, de forma inédita en 17 años de Concertación, ha debido aceptar la renuncia de un ministro del Interior y en menos de dos años de gobierno ha debido enfrentar la salida de dos Secretarios de Estadio de dicha cartera, y coincidentemente dos demócratacristianos. ¿Cómo una Presidenta pretende tener un gobierno exitoso y unido si su mano derecha en el gabinete no se puede sentir verdaderamente con su confianza y lealtad?

Un ministro que se opuso a la vertiente más neoliberal y tecnócrata de este gobierno de la Concertación, que logró importantes acuerdos articular, como el plan antidelincuencia y los importantes consensos de gobernabilidad con los sectores de oposición, y enfrentar críticas destempladas de algunos miembros de su propio partido, tiene el respaldo de los jóvenes progresistas de la democracia cristiana. Ocupando la analogía del Senador Nelson Ávila, lamentablemente en el gobierno se ha quedado Velasco “el malo” y ha salido Velasco “el bueno”. Una verdadera lástima.

Carlos Aparicio Puentes


La Juventud de la Democracia Cristiana (JDC) dijo que los resultados de la PSU, donde siguen liderando en puntajes los colegios particulares, obligan a realizar urgentes y profundas reformas al sistema educacional. En la foto, los dirigentes Francisco Jiménez, Diego Calderón, Mauricio Araneda y Carlos Aparicio.

JDC critica disparidad de puntajes en PSU y retoma propuestas formuladas en Quinto Congreso

La Juventud Democratacristiana (JDC) criticó la disparidad registrada en los resultados de la última Prueba de Selección Universitaria (PSU) y retomó las propuestas formuladas en el Quinto Congreso Ideológico que la colectividad celebró en octubre, y referidas a la materia educacional.

Fustigando la tendencia reflejada en los puntajes, inclinada con mejores resultados hacia los estudiantes provenientes de la educación privada, el encargado nacional secundario de la JDC, Diego Calderón, enfatizó que "esto es bastante desagradable porque se ha demostrado una vez más que los resultados obtenidos en la PSU son el fiel reflejo de las desigualdades económicas de nuestro país".

Cuestionando los alcances a largo plazo vislumbrados por la reciente Reforma Educacional, Calderón remarcó que "ya sabíamos que esto -resultados desiguales- iba a pasar y ahora es trascendental realizar cambios urgentes y profundos, no simples maquillajes", recordando las propuestas hechas por su sector en el pasado Quinto Congreso que la DC celebró en octubre, instancia en la cual la mesa directiva del partido entregó una simbólica participación a su juventud en la mesa destinada a debatir temas educacionales.Dicho Congreso doctrinario, entre sus conclusiones preliminares más destacadas, precisó que la DC es partidaria de eliminar el lucro en la educación, además de equiparar competencias docentes tanto en establecimientos privados, como particular-subvencionados y netamente fiscales.

Por su parte y sintonizando con los dichos de su camarada secundario, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso (FEUCV), Mauricio Araneda, afirmó que "los puntajes en la PSU eran esperables y el problema no está en la prueba porque ésta es sólo un reflejo de lo que pasa en Chile".El universitario exigió que "se equiparen las posibilidades en las casas de estudio superiores, porque no es posible que sólo dos, y ambas ubicadas en Santiago - la Pontificia Universidad Católica y la Universidad de Chile- se estén llevando las preferencias de los alumnos", abogando por una descentralización del sistema.

Araneda recalcó que "hay que entregarle la posibilidad a más instituciones para cumplir el rol social que les compete", instando al Estado a tomar un rol más protagónico.Respecto a las resoluciones que tomó La Moneda en la Reforma Educacional, previo consenso con la Alianza por Chile y dejando de lado la propuesta falangista, los jóvenes fustigaron que "no es nuevo que el Gobierno y el Ministerio de Educación traten de alejarse de temas conflictivos, para dar la sensación mediática de que sí se está trabajando en dichos ámbitos".

EL ESTATUTO DOCENTE

El encargado nacional para los temas secundarios de la tienda aclaró que "también es importante hacer modificaciones al Estatuto Docente", explicando que dichos cambios serían en cuanto a los estímulos que se otorgan actualmente al profesorado.Recalcó que "no se puede ir en contra de los profesores como algunos quieren, simplemente dicho estatuto debe premiar a los mejores y no castigar a los malos", descartando posiciones de tono más extremo en la JDC y optando por la reincorporación de las 'Escuelas Normalistas', instituciones de igual rango a una universidad, pero focalizadas sólo a la formación de profesionales docentes.Paralelamente, los jóvenes de la DC aseguraron contar con el apoyo de algunos diputados del sector más progresista del falangismo, como Eduardo Saffirio, Patricio Vallespín, Gabriel Ascencio y Mario Venegas.

Señor Director:

La Democracia Cristiana salió fortalecida ideológicamente del Congreso Ideológico. La supuesta debilidad histórica que hacían ver nuestros opositores políticos era decir que nuestro partido no era ni “chicha ni limonada”. Hoy el partido tiene posiciones objetivas claras frente a todos los temas que vive nuestra sociedad, lo que es un gran avance para los que plantean “superioridad moral” para discutir temas.

Mucho se ha comentado de la “izquierdización” de la DC. Me parece tremendamente errónea e injusta dicha acepción. Como mencionó el Senador Jorge Pizarro, la Democracia Cristiana (y más específicamente la falange nacional a través de su juventud), nace como una escisión del Partido Conservador, en búsqueda de implementar más equidad y justicia social. La Democracia Cristiana realizó un Congreso Ideológico mirando al país, escuchando a las bases demócratacristianas y al sentir mayoritario de los pobres, de su clase media, de su frente de trabajadores y estudiantes, como también de sus dirigentes sociales. Los mismos que critican son los que lamentablemente no pueden enorgullecerse de poseer dicha diversidad en sus partidos políticos.

Aquí no caben populismos ni demagogia, menos operaciones ni encerronas. La Democracia Cristiana es un partido demócrata y por lo mismo, adopta sus resoluciones pensando en sus mayorías.

Andrés Allamand en su característico estilo ha mencionado que la “DC ha retrocedido 30 años”, al negar supuestamente la Economía Social de Mercado. Senador, lo invito a informarse mejor porque lo que fue derrotado fue la Economía Libre de Mercado, la Social que compartimos los demócratacristianos salió fortalecida, que busca un adecuado equilibrio entre el ámbito público con el privado y que algunos, por intereses creados, plantean erróneos estereotipos. La DC escuchó a Chile y sus realidades, ahora es el país quien tiene la última palabra, no los dirigentes políticos de oposición.

Carlos Aparicio Puentes

Señor Director:

La Democracia Cristiana vivió un momento histórico durante su Quinto Congreso Ideológico.

El partido logró tres objetivos primordiales de aquí al futuro: unidad partidaria, definiciones ideológicas objetivas y posiciones claras frente a todas las temáticas que enfrenta hoy nuestra sociedad.Para los jóvenes democratacristianos, la posición determinada por nuestro partido, a partir de la participación clave de nuestros referentes secundarios y universitarios en relación con la educación chilena, no nos puede dejar de enorgullecer: se rechaza el lucro en la educación subvencionada. Un gran paso en la coherencia de nuestro discurso con el país y en la meta de alcanzar una educación de calidad y equidad.

La Democracia Cristiana le dio una importante señal al país: es posible alcanzar la renovación. El activo papel desempeñado por los jóvenes en el Congreso Ideológico es muestra de ello y, por ende, los desafíos que hoy tiene la DC es nuestra capacidad de poner en práctica dichas conclusiones.

Los jóvenes DC podemos estar satisfechos: nuevamente la DC vuelve a tomar las banderas del socialcristianismo y la vanguardia, y poder sentir nuevamente ser la espada y escudo de los pobres. Ayer el mensaje de Frei fue la Revolución en Libertad. El mensaje para el siglo XXI es la rebeldía por la igualdad.

Carlos Aparicio Puentes