Mostrando las entradas con la etiqueta EEUU. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta EEUU. Mostrar todas las entradas

Mucho he discutido con mis más cercanos amigos y amigas sobre las elecciones en Estados Unidos. Tenemos un gran consenso: el presidente debe ser demócrata. Sin embargo, la gran mayoría (y hay que reconocerlo) está con el Senador Junior por Illinois, Barack Obama y los menos, en los que me incluyo, con la Senadora por el Estado de Nueva York, Hillary Rodham Clinton.
Soy un convencido que Estados Unidos necesita un cambio: un cambio de estilos de la relación actual de la superpotencia con sus aliados y con el mundo. Para Chile es muy importante el desenlace electoral, dada la histórica ligazón que tenemos con el país del norte que se demuestra por los vínculos económicos, políticos y culturales del gigante del norte con nuestro país y que Chile y su desempeño, especialmente en el económico dada la situación de economía pequeña y abierta al mundo, depende en gran parte del contexto internacional que nos da Norteamérica.
Las elecciones son momento de definiciones, y en este momento de definiciones de primarias, estoy con Hillary. ¿Porqué estoy con ella?. Por muchas razones: por representar una visión que EE.UU hoy necesita imperiosamente: una visión de claro liderazgo, de estadista, con real poder e influencia para gobernar al país más poderoso del mundo y lidiar un escenario internacional muy complicado, en términos económicos y políticos (ya se habla de una recesión económica y las bolsas han reaccionado negativamente frente a esto y la importancia del manejo en causas como del Medio Oriente, Irak, Corea del Norte, Irán y Afganistán); representar un mayor bagaje y experiencia desde el ámbito demócrata con sus años como Senadora por Nueva York y su activa participación en el Congreso Norteamericano, además de su impecable trayectoria como abogada y primera dama. Y por último, porque todo esto se conjuga con su condición de mujer, situación inédita en la historia política norteamericana.
Hillary tiene muestras de una capacidad moral a prueba de cualquier análisis. Su rol desempeñado durante la crisis que enfrentó su marido por el caso Lewinsky es digno de destacar. Es prueba importante de las cualidades de la candidata presidencial.
Me voy a referir al Senador Barack Obama. Creo en él, posee un gran carisma y oratoria. Es joven, como yo y muchos, y ha aprovechado eso para plantear un cambio en la política norteamericana. Su condición de afro americano es otro potencial que demuestra un paso inmenso en la evolución de la democracia norteamericana, cuando hace menos de 40 años dicha comunidad era discriminada institucionalmente por movimientos racistas en el país del norte.
Ha criticado el stablishment de Washington, a las dinastías Bush-Clinton, a las posturas “republicanas” de la candidata a la presidencia (como la posición en su momento de apoyar el envío de tropas a Irak) y mostrándose él como más liberal y progresista. Los resultados electorales hasta ahora, y especialmente los del Supermartes, han demostrado que él es el verdadero candidato del stablishment y que los sectores demócratas más conservadores están con él. Es quien ha recibido más recaudación de los grandes donantes de las multimillonarias campañas, por él han votado la mayorías de los sectores más ricos de la sociedad estadounidense, que se mimetiza con el apoyo mayoritario de jóvenes e independientes que están con su campaña y fue quien venció en los estados más conservadores (como Carolina del Sur, Georgia, Utah y Alabama) y no en los más liberales (California, Nueva York). Hillary Clinton ha sido apoyada mayoritariamente por los sectores más populares de EE.UU., por la inmensa mayoría de la comunidad latina que reside en este país y por los estados de mayor población de ese país.
Soy un convencido que Estados Unidos necesita un cambio: un cambio de estilos de la relación actual de la superpotencia con sus aliados y con el mundo. Para Chile es muy importante el desenlace electoral, dada la histórica ligazón que tenemos con el país del norte que se demuestra por los vínculos económicos, políticos y culturales del gigante del norte con nuestro país y que Chile y su desempeño, especialmente en el económico dada la situación de economía pequeña y abierta al mundo, depende en gran parte del contexto internacional que nos da Norteamérica.
Las elecciones son momento de definiciones, y en este momento de definiciones de primarias, estoy con Hillary. ¿Porqué estoy con ella?. Por muchas razones: por representar una visión que EE.UU hoy necesita imperiosamente: una visión de claro liderazgo, de estadista, con real poder e influencia para gobernar al país más poderoso del mundo y lidiar un escenario internacional muy complicado, en términos económicos y políticos (ya se habla de una recesión económica y las bolsas han reaccionado negativamente frente a esto y la importancia del manejo en causas como del Medio Oriente, Irak, Corea del Norte, Irán y Afganistán); representar un mayor bagaje y experiencia desde el ámbito demócrata con sus años como Senadora por Nueva York y su activa participación en el Congreso Norteamericano, además de su impecable trayectoria como abogada y primera dama. Y por último, porque todo esto se conjuga con su condición de mujer, situación inédita en la historia política norteamericana.
Hillary tiene muestras de una capacidad moral a prueba de cualquier análisis. Su rol desempeñado durante la crisis que enfrentó su marido por el caso Lewinsky es digno de destacar. Es prueba importante de las cualidades de la candidata presidencial.
Me voy a referir al Senador Barack Obama. Creo en él, posee un gran carisma y oratoria. Es joven, como yo y muchos, y ha aprovechado eso para plantear un cambio en la política norteamericana. Su condición de afro americano es otro potencial que demuestra un paso inmenso en la evolución de la democracia norteamericana, cuando hace menos de 40 años dicha comunidad era discriminada institucionalmente por movimientos racistas en el país del norte.
Ha criticado el stablishment de Washington, a las dinastías Bush-Clinton, a las posturas “republicanas” de la candidata a la presidencia (como la posición en su momento de apoyar el envío de tropas a Irak) y mostrándose él como más liberal y progresista. Los resultados electorales hasta ahora, y especialmente los del Supermartes, han demostrado que él es el verdadero candidato del stablishment y que los sectores demócratas más conservadores están con él. Es quien ha recibido más recaudación de los grandes donantes de las multimillonarias campañas, por él han votado la mayorías de los sectores más ricos de la sociedad estadounidense, que se mimetiza con el apoyo mayoritario de jóvenes e independientes que están con su campaña y fue quien venció en los estados más conservadores (como Carolina del Sur, Georgia, Utah y Alabama) y no en los más liberales (California, Nueva York). Hillary Clinton ha sido apoyada mayoritariamente por los sectores más populares de EE.UU., por la inmensa mayoría de la comunidad latina que reside en este país y por los estados de mayor población de ese país.

Obama es una figura incipiente en la política norteamericana. Hace sólo 3 años es Senador por Illinois. Para muchos de sus adherentes es el nuevo Kennedy o el Dr. Martin Luther King. Es cierto, puede tener un carisma y una oratoria mejor a la de Hillary: pero bien sabemos que eso no lo es todo en política: la experiencia hoy vale mucho para estos escenarios turbulentos, y en eso, Hillary está con más condiciones para asegurar eso.
Tengo que reconocer que, en una elección altamente competitiva (hoy separan a Clinton de Obama 96 delegados de más de 2000 ya distribuidos) cualquiera puede ganar, y en cualquier escenario, con Clinton u Obama, estoy con los demócratas. (y ojalá la dupla Presidente-Vicepresidente sea la de ellos dos)
Creo en un verdadero cambio: que permita retomar y ordenar las finanzas en EE.UU. (Bill Clinton entregó un país con un superávit fiscal de 120 mil millones de dólares, comparado con el déficit de 170 mil millones de dólares actualmente de la Administración Bush). Necesitamos a un país con una economía pujante, que no sólo viva de la baja de impuestos y del aumento del gasto (ecuación siempre peligrosa), que se acerque a Latinoamérica, que cumpla su rol en la comunidad internacional con fuerza y respeto a la institucionalidad vigente y que haga un reverso importante en las políticas ultra conservadoras planteadas por Bush. Es hora de superar 8 años de una larga “noche triste”. Como progresista, estoy con los demócratas y con Hillary Clinton para este nuevo tiempo que Chile y el mundo necesitan de los Estados Unidos.
Creo en un verdadero cambio: que permita retomar y ordenar las finanzas en EE.UU. (Bill Clinton entregó un país con un superávit fiscal de 120 mil millones de dólares, comparado con el déficit de 170 mil millones de dólares actualmente de la Administración Bush). Necesitamos a un país con una economía pujante, que no sólo viva de la baja de impuestos y del aumento del gasto (ecuación siempre peligrosa), que se acerque a Latinoamérica, que cumpla su rol en la comunidad internacional con fuerza y respeto a la institucionalidad vigente y que haga un reverso importante en las políticas ultra conservadoras planteadas por Bush. Es hora de superar 8 años de una larga “noche triste”. Como progresista, estoy con los demócratas y con Hillary Clinton para este nuevo tiempo que Chile y el mundo necesitan de los Estados Unidos.
Etiquetas: Barack Obama, EEUU, Hillary Clinton, Primarias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
